Este blog antes se llamaba "Another One" y mi nick era Ene. Tras meditarlo bastante, decidí dejarlo atrás y hacerle un completo lavado de cara.
¡Espero que os guste!

nex.s

domingo, 17 de agosto de 2014

Reseña: Finis Mundi - Laura Gallego García


Título original: Finis Mundi
Autora: Laura Gallego García
Páginas: 256
Editorial: SM
Colección: El Barco de Vapor
ISBN: 978-8434870116
Observaciones: Premio El Barco de Vapor 1998



Sinopsis:

Francia. Año 997 de nuestra era. Michel, un monje cluniacense, decide embarcarse en una misión imposible. Según las revelaciones del ermitaño Bernardo de Turingia, el fin del mundo se acerca y sólo hay una manera de salvar a la humanidad: invocar al Espíritu del tiempo. Pero antes es preciso recuperar los tres ejes sobre los que se sustenta la Rueda del Tiempo. ¿Dónde se encuentran? Nadie lo sabe...

Opinión:

Finis Mundi es uno de esos libros que descubres por casualidad y que acaban por cambiarte la visión del mundo. Lo descubrí hace ya un tiempo, cuando hacía sexto de primaria (ahora voy a empezar segundo de bachillerato...), estaba rebuscando en la biblioteca de mi colegio algún libro para leer y cogí este. La profesora que se encargaba de los préstamos me dijo que me iba a gustar mucho y no se equivocó. Me marcó de tal manera que no me lo he podido quitar de la cabeza en estos cinco años. Así que decidí releerlo y, al finalizarlo por segunda vez, creí conveniente escribir una reseña sobre él, porque se lo merece y porque desde entonces, no he vuelto a leer un libro que me impactara tanto como este.

El libro habla de como un monje, Michel, siguiendo las indicaciones de un códice que consigue salvar de su monasterio en llamas, se aventura a salvar el mundo. Acompañado por un juglar, Mattius, y su perro Sirius, empiezan la búsqueda de los tres Ejes del Tiempo, llevándolos a recorrer mundo y vivir una gran aventura repleta de peligros.
A lo largo del libro, los dos personajes se complementan perfectamente. Michel, habiendo pasado toda su corta vida encerrado en un monasterio, conoce muy poco lo que es el mundo exterior, al contrario de Mattius que, al ser un juglar, conoce caminos, ciudades, lenguas y personas que los ayudan a lo largo de su viaje.

–Has de ir hacia el norte –gruñó Mattius–. Nunca llegarás a Aquisgrán por ahí. Bueno –añadió–, dejémoslo en que nunca llegarás a Aquisgrán y punto.

–Pues yo voy a intentarlo.

–No sé qué os enseñan en el monasterio, sinceramente –masculló Mattius–. Por lo visto, eso del ora et labora no va contigo. ¡Espera!

Es un libro que desprende magia por todos lados, que hace que vivas los sucesos como si estuvieras dentro de él, notas la tensión en las escenas de más acción y sufres mucho con el final (al menos a mí me pasó, porque las dos veces que lo he leído he terminado llorando...) porque acabas cogiéndole tal cariño a los personajes que no quieres que termine.


Puntuación:



En conclusión, como he dicho antes, es un libro que me ha marcado muchísimo y se ha vuelto en muy importante para mí. Hubo un antes y un después al finalizarlo y lo recomiendo a todo el mundo. Es increíble. 


¡Nos leemos!


Ene.

miércoles, 13 de agosto de 2014

"Waves"


"Notaba la fresca y suave brisa  marina de verano entrar por la ventana, por lo que supuse que él la habría abierto y se encontraría, como cada día, observando la inmensidad del Mar Mediterráneo, con la mirada perdida en el horizonte, allí donde el cielo y el mar se juntaban. Su pelo castaño y corto estaría revuelto y sus ojos parecerían cansados, pero sin perder el brillo que siempre tenían. La camiseta blanca y ajustada de manga corta que siempre llevaba para dormir, haría contraste con su piel morena y se levantaría vagamente con el vaivén de la brisa marina, dejándome ver su abdomen, perfectamente esculpido.
Como cada mañana, al escuchar moverme, se acercaría a mí y, tumbado a mi lado, empezaría a jugar con mi pelo, esperando a que abriera los ojos, con esa gran sonrisa que le caracterizaba. Para entonces, cuando yo decidiera despertar, le tendría a él mirándome y lo primero que haría sería perderme en él, en su rostro, en sus marrones ojos y en su perfecta sonrisa. Un cálido e inocente beso en la frente me arrancaría lo que sería la primera sonrisa del día, haciéndome hundir en su cuello para respirar ese olor marino que su cuerpo había acogido desde nuestra llegada a la costa mediterránea. Me susurraría un "buenos días" y yo me removería entre las sábanas y me acomodaría en su cálido pecho para intentar volver a conciliar el sueño junto a él. Pero a la que me encontrara indefensa, él me cogería en brazos y me sacaría de la cama a la fuerza, bajándome junto a él al piso inferior y saliendo al jardín para terminar en las frías aguas de la piscina. Después de gritarle todas las palabras que me pasaran por la cabeza y ver que miraba el espectáculo que estaba dando con una sonrisa de ganador, se acercaría a mí y, cogiéndome por la cintura para que no me escapara, juntaría sus labios con los míos y a mí se me pasaría cualquier enfado, porque así era el hombre del cual estaba enamorada. 
Pero al abrir los ojos él no estaba allí. La ventana estaba solitaria, su pelo no estaba despeinado, su mirada no estaba perdida en el horizonte ni el viento levantaba su camiseta. Tampoco estaba a mi lado, jugando con mi pelo para que cuando despertara lo primero que observara fuera él. Y no me daría un beso en la frente ni me susurraría un "buenos días" antes de que me volviera a dormir en su pecho. Sus fuertes brazos no me sacarían de la cama y yo no protestaría, y tampoco terminaríamos besándonos en la piscina antes de empezar un nuevo día juntos. No, en cambio de todo eso solo había silencio y soledad. 
Aún con su camisa puesta y oliendo a su perfume marino, me plantaría una vez más como solía hacer todos los días delante de la ventana, observando la inmensidad del mar, al igual que hacía él. Ambos amábamos el mar, pero él le tenía una admiración increíble. Le fascinaba su increíble belleza, sus secretos, sus tesoros escondidos. 
Pero ese sentimiento se marchitó en mi interior. El mar había pasado de ser mi amigo, a ser mi más temido enemigo. ¿Por qué?

Porque no me veía capaz de seguir admirando a lo que me quitó a quién más amaba en el mundo."




Voy a ser muy breve. Me ha costado muchísimo escribir esto, pero debo decir que estoy orgullosa de ello. Sé que es un final un poco trágico (o no, depende de como lo miréis, os lo dejo a vuestra imaginación), pero no encontraba otra manera de expresarme, de plasmar un poco mis sentimientos. 
Así que aquí tenéis, espero que os guste y que lo disfrutéis. 

¡Nos leemos!



Ene.




PD: Hace tiempo cambié el diseño del blog, ¿qué os parece? Opiniones en comentarios, ¡por favooor!