Este blog antes se llamaba "Another One" y mi nick era Ene. Tras meditarlo bastante, decidí dejarlo atrás y hacerle un completo lavado de cara.
¡Espero que os guste!

nex.s

jueves, 7 de mayo de 2015

"Mamá, no quiero ser astronauta"


¿Quién no se ha encontrado en esa tan común situación de pequeño, en la que alguien te pregunta lo que quieres ser de mayor? ¿Y quién no se acuerda de lo que contestó? Había gran variedad de respuestas: bombero, policía, espía, futbolista, superhéroe o astronauta agrupaban gran parte de las respuestas dadas por los niños (yo estaba en ese grupo, porque quería ser espía); mientras que mamá, veterinaria, doctora, modelo o cantante eran las respuestas más comunes entre las niñas. Aunque en realidad, no había un grupo de profesiones para niños y otro para niñas, esto es solo una estúpida separación que recuerdo en mi colegio.  
Entonces dejábamos volar nuestra imaginación, no nos daba miedo soñar y jugar con el futuro porque nos creíamos capaces de todo, nos veíamos salvando el mundo bajo un traje de bombero, o en una misión secreta haciendo de superespía. 

Pero poco a poco nos hemos ido haciendo mayores y, a su vez, hemos abierto los ojos ante el mundo. Hemos descubierto temas que nos interesan y cosas que se nos dan bien. Nos hemos dejado cegar por la sociedad actual, la sociedad adulta, esa que no entiende de sueños más de los que tenemos mientras dormimos y, a veces, ni llega a eso. Una sociedad fría, realista, que nos hace mantener los pies en la tierra sin dejar que nuestra mente sobrepase la altura por la que vuelan los aviones. 
Entonces... ¿dónde han quedado aquellos sueños inocentes, aquellas aspiraciones? ¿Por qué nos hemos echado atrás, por qué no hemos luchado por lo que queríamos desde pequeños? Seguramente por miedo o por los obstáculos que nos hemos encontrado por el camino. Solo muy, muy pocos han conseguido aquello que llevaban toda la vida queriendo y ¿quiénes han sido? Han sido aquellos que han sabido ser valientes, fuertes y capaces con todos los obstáculos que la vida les ha ido poniendo delante de las narices.
Está claro que ser un "superhéroe" tal y como lo pintan los cómics es imposible, pero todos podemos ser superhéroes para alguien si nos lo proponemos. Ser modelo o cantante se consigue aprendiendo y con formación y, aunque la profesión no te permita dedicarte únicamente a eso por cuestiones económicas, al menos dedicas una parte de tu tiempo a hacer realidad el sueño de un/a niño/a, esa persona que eras años atrás. ¿Que la nota para ser doctor es muy alta? Sí, pero lo requiere, y hay una sencilla solución a eso: estudiar. 
Así que si no somos lo que siempre hemos soñado es porque no queremos, por falta de hagallas o por haberlo olvidado, que es lo peor de todo. Las excusas sobran, porque todo se puede hacer realidad con esfuerzo y ganas. 
Porque cuando un niño tiene un sueño, y ese sueño se cumple, aunque hayan pasado años, se crea un momento único, personal e irrepetible, que solo uno puede sentir al hacer realidad sus sueños más profundos. 


"La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen" - William Faulkner




nex.s

domingo, 5 de octubre de 2014

A veces...

A veces es duro aceptar que una cosa ha terminado. A veces, sigues intentándolo, sigues teniendo esperanza de que funcione. A veces, esperas que todo sea igual que antes. Pero no siempre todo sale bien.

Intenté reanimar el blog a principios del mes pasado. Pero ¿os soy sincera? No tenía ni las ganas, ni la fuerza, ni la voluntad para hacerlo. Tras hacer varias entradas, me sentía vacía, me sentía sin la imaginación suficiente como para reavivar lo que esto había sido antes. Y, para qué negarlo, en estas tres semanas mi humor ha ido de mal en peor y, si antes me veía incapaz de llevarlo, ahora aún me veo menos animada.

¿Qué haré con él? Lo dejaré. Dejaré que mis escritos permanezcan aquí, para que, si alguien los encuentra, pueda leerlos y pueda disfrutarlos como vosotros lo hicisteis en su día.



Quizás no sea un adiós para siempre, quizás solo sea un adiós temporal y me atreva a volver en otro momento de mi vida, pero ahora no es viable. No lo es por mis estudios, no lo es por mi tiempo, y tampoco no lo es por mi estado de humor actual. Este blog tiene demasiados recuerdos del pasado que aún están recientes y me duele recordar. Me siento cobarde huyendo de ellos, pero sé que no soy lo suficiente valiente como para afrontarlos y recordarlos cada día que entrara aquí. Quién sabe, quizás en un tiempo me veré abriendo otro blog, con recuerdos nuevos y más maduros. Si es el caso, os lo haré saber.

Sí, escribiendo esto me encuentro llorando, así que dejemoslo en que Another One se toma un respiro, porque es demasiado doloroso decir adiós. Sigo teniendo la esperanza de que volveré. Soy tan masoquista que sé que entraré estos próximos días y leeré comentarios, así que no me hagáis llorar mucho.



Ave atque vale y hasta pronto,



Ene, 
Neus.